Pedro M.ª del Castillo y Olivas fue un arabista español, activo durante la segunda mitad del siglo XIX. Los datos que poseemos sobre el periplo vital de este autor son escasísimos. Desconocemos dónde y cuándo nació, aunque debió hacerlo en los decenios finales de la primera mitad de la centuria decimonónica. Tampoco sabemos si cursó algún tipo de estudios. De lo que sí existe constancia es de que, en 1860 y en el contexto de la Guerra de África, solicitó ser profesor de árabe vulgar en la Escuela de Estado Mayor General por patriotismo, pues no esperaba recibir a cambio ningún emolumento. También conocemos que fue durante largos años caballero de la orden de San Juan de Jerusalén, miembro de la Sociedad Económica Matritense en su sección de agricultura y su interés por la viticultura, pues escribió numerosos panegíricos al respecto. En 1894 seguía con vida y tenía fijada su residencia en Madrid. La fecha y el lugar de su muerte son una incógnita.
El trabajo filológico de Castillo se concretó en la composición de unos Diálogos españoles-árabes, pensados para enseñar el dialectal marroquí a los soldados allí destacados. Sin embargo, parece que esta obra no fue más que una traducción de la Guide de la conversation français-arabe de Jean-Honorat Delaporte (1812-1871), publicada en Argel en 1845 y centrada —obviamente— en el árabe vernáculo argelino y no marroquí. Sea como fuere, el texto cuenta con una explicación somera del alfabeto árabe y de sus correspondencias fonéticas, que precede a la colección de 30 diálogos de diferente temática.
Jaime Peña Arce