José Miguel Guridi y Alcocer fue un intelectual, latinista, religioso seglar y político mexicano. Nació en la localidad de San Felipe Ixtacuixtla (hoy, Ixtacuixtla de Mariano Matamoros, Tlaxcala, México) en 1763. Recibió una esmerada educación, que comenzó en el Seminario Palafoxiano de Puebla —donde cursó el bachillerato en Lógica y Filosofía—, y terminó con un doctorado en Cánones y Teología, título que alcanzó en 1791 en la Real Universidad de la capital novohispana. A continuación, comenzó a ejercer como párroco en diversas iglesias del entorno de la Ciudad de México. Debido al prestigio alcanzado, en 1810 fue nombrado diputado para representar a Tlaxcala en las Cortes de Cádiz. Durante su estancia en la urbe gaditana, entre 1810 y 1813, destacó por la calidad de su oratoria en cuestiones como la defensa de la abolición de la esclavitud, la apología de la autonomía política de los territorios americanos o la implantación de un salario para los sacerdotes. De vuelta en México, y tras el final del Sexenio Absolutista (1814-1820), apoyó la emancipación del país azteca como presidente de la Suprema Junta Provisional Gubernativa. Representó a su provincia, Tlaxcala, en el Congreso Constituyente de 1822 y abogó porque esta fuera independiente de las de México y Puebla. Finalmente, falleció en la Ciudad de México en 1828.
Su trabajo filológico se limitó a la composición de una gramática latina que inicialmente compuso “para su [propio] uso”. El tratado consta de dos libros: el primero, centrado en cuestiones morfológicas —del nombre, del pronombre, del verbo y de las demás clases de palabras—; y el segundo, dedicado a la presentación de las normas sintácticas, prosódicas y ortográficas de esa lengua. La obra fue reimpresa en 1833, ya muerto su autor, en la Ciudad de México (en Casa de Galván por Mariano Arévalo).
Jaime Peña Arce