Vicente Pineda fue un lingüista, lexicógrafo, jurisconsulto, indigenista e historiador mexicano del siglo XIX. Nació en la ciudad de San Cristóbal de las Casas —conocida entonces como Ciudad Real de Chiapa— en 1835 y en el seno de una familia acomodada. Realizó todos sus estudios en su ciudad natal y, finalmente, terminó licenciándose en Derecho por la Universidad Literaria del Estado en 1855. Debido a la desahogada situación económica que heredó de sus mayores, pudo dedicar gran parte del tiempo a diversas tareas intelectuales y eruditas, que eran muy de su gusto. Pasó largos años en sus haciendas del noreste de Chiapas, donde se familiarizó con la cultura y la lengua tzeltal. En 1870 fue elegido diputado estatal, justo al término de la gran Rebelión Chamula de 1869, que dejó una honda huella en nuestro autor. Esa huella se tradujo en una profunda preocupación por la integración de las comunidades indígenas en los recién creados Estados Unidos Mexicanos. Los últimos años de su vida, ya enfermo, los dedicó a la difusión de su obra; a tal fin, llegó a comprar una imprenta para dotar a la administración del estado chiapaneco de ese instrumento de difusión. Además, por aquellas fechas, asistió al trasladó de la capital de Chiapas de San Cristóbal a Tuxtla. Finalmente, Vicente Pineda murió en 1895, en la urbe que lo había visto nacer, rodeado de un amplio prestigio y reconocimiento. Gran parte de sus bienes fueron dedicados a obras filantrópicas.
Pineda fue un gran aficionado a la filosofía del lenguaje y, gracias a sus conocimientos y al contacto con los indígenas de sus haciendas, comenzó a profundizar en los aspectos léxicos y gramaticales de la lengua tzeltal. Así compuso, inicialmente, la primera gramática de esa lengua y, posteriormente, el segundo diccionario, pues el primero lo había compuesto Domingo de Ara, O. P. (¿?-1534-1572) en el siglo XVI. Ambas obras fueron publicadas en 1888 dentro de su Historia de las sublevaciones indígenas habidas en el estado de Chiapas. En concreto, la gramática, fechada en 1887, ocupa las páginas 133-340. El diccionario, con paginación independiente, se incluyó al final de la obra y es monodireccional tzeltal-español. Cabe mencionar que estos textos no han sido muy estudiados.
Jaime Peña Arce