Escudero, Luisa (ca. 1850-ca.1900) Novedad

Vida

Se conocen muy pocos datos biográficos de Luisa Escudero. Nació en Andalucía hacia 1850 y falleció hacia 1900. Destacó en el ámbito de la literatura infantil, así como en el de la poesía con fines educativos. Su influencia fue notable especialmente teniendo en cuenta el contexto histórico, social y cultural de la España de su tiempo. A mediados del siglo XIX sonaban los ecos de las Guerras Carlistas, la Revolución Industrial se vivía con la esperanza de que iban a mejorar las estructuras económicas y sociales y la educación y la cultura gozaban de un interés creciente en algunos sectores de la población. La enseñanza en las escuelas, si bien limitada a ciertos grupos sociales, empezaba a orientarse hacia un modelo más accesible y organizado. Las nuevas ideas pedagógicas se combinan con la necesidad de alfabetización de la sociedad. Luisa Escudero fue profesora de Instrucción Primaria.

Su enfoque pedagógico se basaba en la lectura como herramienta de aprendizaje y crecimiento moral. Además, la combinación de prosa y verso en sus relatos anticipaban las tendencias literarias del siglo XX, en las que se quería unir lo formativo con lo lúdico. Su obra más conocida es Cuentos infantiles o Primer libro de lectura para las escuelas de ambos sexos (1874) de 127 páginas tuvo varias ediciones a lo largo de los años y de la que se publicaría una nueva edición aumentada en 1876 de 144 páginas. Se convirtió en un texto importante en las escuelas españolas, ya que ofrecía relatos sencillos y didácticos en prosa y verso que facilitaban el aprendizaje de la lectura en los niños. Los cuentos servían para marcar los márgenes de actuación de cada sexo. Durante la Restauración española esta práctica tuvo especial importancia por lo que respecta a las niñas y los cuentos fueron una de las principales vías para animarlas a no salirse de los roles establecidos, así como para observar una conducta irreprochable y virtuosa. Exhorta a sus jóvenes lectores a seguir los consejos que se les dan a través de los cuentos y a atesorarlos con la seguridad que con su observancia y seguimiento obtendrán la satisfacción del deber cumplido. En la última parte del libro, a partir de la página 127 empieza el apartado dedicado a las «Máximas morales» en las que, en forma de verso, se exponen las obligaciones del niño para con los padres, los hermanos, los ancianos o los criados, lo que debe cumplir el niño cada mañana antes de salir de casa o cómo debe comportarse en la Iglesia.

Otra de sus obras fundamentales es El consejero de las niñas, colección de cuentos y leyendas, en prosa y verso, dispuestas para servir de lectura en las escuelas (1877). Se compone de veintidós cuentos, leyendas, relatos o poesías dirigidas a las niñas que pretendían enseñar valores a las niñas y proporcionarles ejemplos de comportamientos virtuosos. En el prólogo, escrito en verso, Escudero insta a las niñas a grabar en sus «tiernas almas» las máximas del libro en el que señala las virtudes que las niñas deben observar: bondad, humildad, obediencia, amor filial, docilidad, paciencia o resignación antes las desventuras con la esperanza de conseguir un digno premio. El enfoque educativo en estos textos fue clave para su difusión y uso en las escuelas españolas de la época, contribuyendo a la educación de varias generaciones.

Además de los libros, Escudero colaboró activamente en revistas como El Faro de Vélez Rubio: revista de literatura, ciencias e intereses generales, una revista semanal que comenzó a publicarse en 1876 y La Primera Edad, publicada en Madrid entre 1873 y 1875 en las que Luisa Escudero colaboró con artículos, cuentos y relatos dirigidos al público infantil. Estas publicaciones fueron esenciales para dar visibilidad a su obra y lograr que llegara a más lectores, consolidando su lugar en la literatura infantil española. Sin duda, Luisa Escudero fue una escritora comprometida con el desarrollo de la educación infantil y con la mejora del acceso al conocimiento a través de la lectura. A pesar de que su figura ha quedado relegada frente a otras escritoras de su época, su legado sigue siendo muy relevante en el campo de la literatura infantil y en el de la educación. 

Obra

Bibliografía 

Gloria Martínez Lanzán