Vida
Jorge Roa nació en Cali en 1858. Conocido inicialmente como poeta e instructor y posteriormente como librero-editor y político conservador. Sus composiciones poéticas marcaron el inicio de su reconocimiento público ocupando un lugar en el Parnaso colombiano, una compilación realizada por Julio Añez en 1886. Su labor como librero y editor fue, sin duda, lo que le hizo ganar un lugar destacado en el panorama intelectual colombiano. En 1891 creó la Librería Nueva que se convirtió en un lugar de encuentro de escritores, publicistas y académicos. En 1893 impulsó la primera colección literaria colombiana, conocida como Biblioteca Popular en la que se publicarán un buen número de obras de autores europeos y estadounidenses tales como Dickens, Bécquer, Poe o Tolstoi, además de destacadas figuras colombianas. Publicó 178 títulos entre 1893 y 1910, de los cuales 68 correspondían a autores o asuntos colombianos. El éxito de la colección fue acompañado de una buena estrategia comercial puesto que fue publicada por entregas semanales que se concentraban en grupos de diez, lo que se denominaba «edición condensada», así que la colección podía adquirirse de forma parcial o en un tomo, llegando a los 25 que integraron la colección de dicha Biblioteca Popular.
En 1910 la proyección política de Roa hizo que se alejara del mundo editorial. Ocupó diversas carteras ministeriales en gobiernos conservadores y fue nombrado Ministro Plenipotenciario en España falleciendo en Madrid en 1927, solo un día después de haber presentado sus credenciales ante el rey Alfonso XIII.
Además de su importancia como librero, editor y político, Roa también se interesó por la enseñanza. En 1884 publicó Curso elemental de gramática castellana que fue adoptado por las escuelas primarias de Colombia llegando a las cincuenta ediciones en la década de 1960. El prologuista de la obra, D. R. Guzmán, sin afán de sublimar la obra, sí que aprecia aspectos que los docentes deberían tener en cuenta a la hora de enseñar gramática. Para él, el aprendizaje de una lengua se compone de una parte mecánica o material y otra filosófica o razonada y no puede prescindirse de ninguna de ellas. De manera que el conocimiento de las nociones gramaticales debe reforzarse desde el principio con ejercicios bien dirigidos partiendo de explicaciones y ejemplos claros, así como de ejercicios que lleven a la reflexión de las reglas gramaticales y faciliten su asimilación y aplicación. Según él, algunos profesores se centraban más en la corrección que en la comprensión de la gramática, de ahí que el método que plantea Roa sea fácil para los alumnos y, además, facilite el trabajo de los docentes. Roa se basó en la Gramática de la Real Academia Española que exponía las reglas de forma clara y sencilla. El propio autor fue profesor de gramática castellana por lo que viendo que los esfuerzos que se hacían en las clases de lengua resultaban infructuosos, se propuso esta obra práctica, basada en su propia experiencia profesional y diseñada para dar respuestas a las necesidades de alumnos y profesores. La obra está dividida en tres partes en la que se dan nociones claras y escuetas de aspectos gramaticales concretos seguidos de ejercicios, un total de 154. Sin duda, se trata de una gramática que va más allá del mero libro de gramática teórica puesto que a través de breves explicaciones y una variedad de ejercicios se centra en ayudar a los escolares a comprender y aprender la lengua.